RAIMUNDO ORSI

Quiso el destino que el mismo día de diciembre de 1920 hicieran
juntos su debut en la Primera División de Independiente dos genios del fútbol:
Manuel Seoane ("El mejor jugador argentino que yo ví", según el
notable Renato Cesarini) y Raimundo Orsi, en adelante "Mumo". Juntos
compondrían un ala izquierda demoledora, plena de picardía, talento y gol,
como cinco décadas más tarde lo hicieran Ricardo Bochini y Daniel Bertoni.
Hasta la aparición de "Mumo", los punteros sólo corrían por la raya
y despachaban el centro. Con él nació el puntero que entraba en diagonal y
remataba al gol. Por ello, precisamente, se convirtió en uno de los primeros
punteros golesadores. También lo ayudaban sus dos mejores virtudes: una
velocidad fantasmal y su excelente remate de zurda con el balón en movimiento.
Rápidamente destacado, integró numerosas veces la Selección Argentina. Porque
era un jugador nacido para el gran nivel internacional. Y su consagración llegó
en Los Juegos Olímpicos de 1928. Por sus velocísimas entradas fue apodado allí
"El cometa de Amsterdam". Lo vieron dirigentes italianos y fue
transferido a la Juventus. Su actuación en la península no pudo ser más
espectacular: llegó y fue cinco veces campeón de Italia, siempre siendo
figura, siempre conviertiendo goles. Y en 1934 se consagró campeon mundial
defendiendo los colores de Italia, con una participación decisiva. Fue carta de
triunfo y autor de tres goles. En la final, Italia perdía 1-0 ante
Checoslovaquia. Se derrumbaba el sueño azzurro. Pero faltando 4 minutos para el
final, en una de sus clásicas entradas por la izquierda, llego al borde del área
chica y sacó un zurdazo imparable. Gol de Orsi! Empate y alargue. Y en tiempo
suplementario llegó el gol del triunfo italiano. Orsi fue el extranjero que más
veces vistió la casaca de Italia: 35. Y marcó 13 goles. Aún hoy es un prócer
del fútbol peninsular.
Esa superstrella surgió de las filas rojas y deleitó a sus hinchas durante
ocho temporadas. Fue campeón de 1922 y 1926 y autor de decenas de goles. A la
vuelta de Europa, en 1935, Orsi volvió a vestir la camiseta de los Diablos
Rojos, aunque ya estaba en el final de su extraordinaria carrera.
Orsi nació en Avellaneda el 2 de diciembre de 1901 y falleció en Chile el 6 de
abril de 1986. Su nombre está inmortalizado en la galería de los grandes de
todas las épocas de Independiente.