VICENTE DE LA MATA

Como un simple reflejo de lo que llegó a ser en su dimensión
de futbolista genial y de ídolo extraordinario de la hincahda roja vale
reproducir estos dos cantitos creados por el ingenio popular: "A donde va
la gente...? a ver a Don Vicente!!!" y el otro: "La gente ya se mata
por ver a De la Mata..."
Rey absoluto de la gambeta, cultor acerrimo del fútbol exquisito y elegante,
producto de un fútbol señorial como la escuela rosarina, Vicente De la Mata
llegó a Independiente a los 18 años, proveniente de Central Córdoba de
Rosario, dónde aprendió a jugar al lado del genial Gabino Sosa. Venía de
lograr una hazaña: siendo casi un adolescente fue llamado a la Selección
Argentina para el sudamericano de 1937; Argentina y Brasil igualaron el primer
puesto y debieron jugar un desempate. Siguieron igualados en los 90 minutos
reglamentarios y debió recurrirse a un alargue. Allí ingresó el joven De la
Mata y marcó dos goles que le dieron el título a Argentina.
Tras semejante consagración internacional, Independiente pagó por él el pase
récord de 1937 y pasó a formar el terceto central atacante más extraordinario
que se recuerde: De la Mata, Erico y Sastre. Entre los tres marcaron 556 goles
en partidos oficiales de campeonato y siguen siendo, seis décadas mas tarde,
los máximos goleadores independientistas en la era profesional.
"No recuerdo haber visto jamás a De La Mata hacer un pase antes de haber
eludido, como mínimo, a dos rivales", relataba un viejo periodista. En
realidad era un obsesivo de la gambeta. Eso le permitió el 12 de octubre 1939,
convertir uno de los goles más celebrados de la historia de nuestro fútbol.
Fue frente a River Plate y en el estadio Monumental. De la Mata recibió un
saque de su arquero Fernando Bello, cruzó el campo de punta punta gambeteando a
todos los rivales que le salieron al paso, a algunos de ellos dos veces, y venció
al arquero Sirne. El gol soñado por cualquier futbolista. Al contemplar
semejante obra, su compañero Antonio Sastre, emocionado le dijo: "Pibe,
hiciste Capote..!". Desde ese día le quedó el apodo de Capote.
De la Mata debutó en Independiente en la fecha inicial del campeonato de 1937 y
se retiró tras el torneo de 1950, 362 partidos y 150 goles más tarde. Fue
campeón en 1938, 39 y 48. Por muchos años integró también la Seleccion
Argentina. Nacido el 15 de enero de 1918, en Rosario, y fallecido en la misma
ciudad el 4 de agosto de 1980 es una de las glorias más grandes de nuestro
club. Llegó a ser entrenador de Independiente y su hijo Vicente tambien actuó
varios años en la Primera Division roja con suceso.