RAUL BERNAO

Perteneciente a la cofradía de los punteros geniales. De
gambeta impredecible y arranques sorpresivos, enfervorizó al público por su fútbol
diferente, pleno de creatividad y talento. Parecía carecer de cintura y tener
las piernas duras, sin embargo poseía una habilidad capaz de enloquecer a
cualquier marcador. Por cierto, fueron famosos algunos de sus duelos
particulares con diversos zagueros izquierdos, por caso, Silvio Marzolini, de
Boca Juniors. "Esta noche van a soñar con el Loco", decían
orgullosos los hinchas de Independiente.
Se decía que era un jugador discontinuo, pero siempre fue una pieza vital a
partir de sus condiciones técnicas y de su gran criterio: Bernao nunca se sacó
la pelota de encima por compromiso; la entregaba sólo si veía al compañero
bien ubicado y si la jugada podía prosperar; caso contrario, seguía con ella
aunque estuviese rodeado.
Fuerte físicamente, delantero sin miedo (principal virtud de un atacante), tenía
tardes en que la fiesta era él. Si en la primera pelota que recibía inventaba
una genialidad, brotaba de inmediato una frase en miles de bocas: "Hoy el
Loco está con los cables pelados, no lo para nadie". Así era. Raúl
Emilio Bernao, gran hincha de Independiente, nació en Sarandi, el 5 de
noviembre de 1941, y comenzó en las Divisiones Inferiores rojas. Debutó en
Primera División en 1962, campeón, como correspondía, a finales de 1970,
cuando partió al Deportivo Cali, de Colombia. En sus nueve temporadas Bernao
fue tres veces campeón argentino (1963-67-70) y dos veces campeón de la Copa
Libertadores de América. Pero, en su caso, los números son meras anécdotas.
Lo trascendente fue su juego inimitable e inolvidable, lo mucho que hizo reir a
miles de hinchas cuando desairaba a un marcador y todo lo que aportó a la
grandeza de Independiente a lo largo de la historia. Fue la que se armó en
1967, bajo la batuta del maestro brasileño Oswaldo Brandao. La integraban Raul
Bernao, Raul Savoy, Luis Artime, Hector Yazalde y Aníbal Tarabini. Una máquina
destructora de defensas y constructora de fútbol. Pero no se podría terminar
una semblanza de Bernao sin recordar aquella noche contra el Santos de Pelé,
cuando se inauguró la nueva iluminación del estadio de Avellaneda.
Independiente ganó 5 a 1 con una exhibición extraordinaria y Bernao hizo cosas
para el asombro. Desde esa noche y hasta el día de hoy, la gente lo amó